Mover el cuerpo de forma consciente y regular no solo es beneficioso para los huesos y músculos, sino que también puede contribuir a un cerebro más sano. Con el entrenamiento y la actitud adecuados, puedes vivir con la mente despejada y despejar la niebla mental.
¿Alguna vez te has preguntado por qué prefieres caminar para olvidarte de las situaciones estresantes del día? En general, la mayoría de las personas piensan bien cuando dan un paseo tranquilo y apacible. Desde el punto de vista científico, la explicación radica en una mayor oxigenación del cerebro.
Caminar puede ser muy beneficioso tanto para las piernas como para el cerebro. No sobrecarga los músculos de las piernas y la absorción de glucosa no es tan alta como con otras formas de ejercicio. En cuanto al cerebro, mejora la circulación sanguínea, lo que significa que se suministran más vitaminas y nutrientes al centro de control. Además, mejora la producción de energía y la eliminación de desechos.
Estudios realizados con mujeres mayores indicaron que quienes abandonaron el sedentarismo y se pusieron zapatos para caminar mostraron menos probabilidades de sufrir pérdida de memoria y deterioro de la función mental. Caminar y subir escaleras se combinaron en un experimento de la Universidad de California . Como era de esperar, los resultados favorecieron al grupo de mujeres activas.
Ya sea que quieras comenzar tu día con el pie derecho o simplemente necesites un impulso de energía para terminar esa pila de papeles, este ejercicio te ayudará.
Elige una posición cómoda y mueve los dedos de los pies lentamente. Asegúrate de que el movimiento y el estiramiento te resulten agradables. Cuando sientas que has cogido impulso, mueve los dedos de los pies hacia arriba y hacia abajo. A medida que adquieras fluidez en los movimientos, concéntrate en que tus dedos gordos bailen al ritmo. El objetivo de los pasos mencionados es estimular el cerebro y los órganos internos. Esto te proporcionará la energía y la estabilidad necesarias durante tu paso por la jungla urbana. En el camino hacia una mente más sana, no hay otra opción que la positiva. Una vez que domines las técnicas de caminata, puedes avanzar a un ritmo más rápido corriendo.
La exploración científica del hipocampo, región cerebral que supervisa la memoria y el aprendizaje, ha permitido descubrir que correr tiene beneficios para el cerebro. Esta actividad puede generar situaciones que mejoran el rendimiento cerebral, incluso en personas con trastornos neurodegenerativos.
Hay un ejercicio adicional que quizás ya conozcas. Se llama gateo cruzado y trabaja los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho. Además, estimula el sistema nervioso, lo que resulta en un funcionamiento coordinado.
Puede realizar cada movimiento de pie o sentado. Inicie el procedimiento levantando la rodilla izquierda mientras mueve el codo derecho por el cuerpo para que ambas partes se toquen. Después, separe las piernas y vuelva a la posición neutra. Haga esto alternadamente durante 2 o 3 minutos.
Créanos, su cerebro (y su cuerpo) se lo agradecerán.
* Esta declaración no ha sido evaluada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Este producto no está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir enfermedades, incluyendo el TDAH y el Alzheimer.